Zoo De Fósiles - Cienciaes.com

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Episodios

  • Nuralagus, el conejo gigante de Menorca

    07/04/2011

    En 1989, Josep Quintana, un joven estudiante de Geología, descubrió unos huesos fósiles en el noroeste de la isla de Menorca, cerca de Ciudadela. Los fósiles se encontraban en una pared rocosa junto a un pozo vertical comunicado con el mar, entre la punta Nati y la cala Es Pous. Meses más tarde, Quintana mostró los huesos a la paleontóloga alemana Meike Köhle y al antropólogo Salvador Moyà Solà, del Instituto Catalán de Paleontología. Köhle se dió cuenta de que eran huesos de conejo, pero de un conejo enorme y totalmente desconocido para la ciencia.

  • Anomalocaris, un rompecabezas paleontológico

    19/03/2011

    En 1892, el paleontólogo británico Joseph Frederick Whiteaves bautizó con el nombre de Anomalocaris canadiensis lo que parecía el abdomen y la cola de un crustáceo fosilizado procedente de uno de los yacimientos que forman el conjunto de los esquistos de Burgess, en Canadá. Whiteaves eligió el nombre de Anomalocaris, que significa camarón anómalo. Después se descubrió que se trataba de una criatura muy singular que vivió hace 510 millones de años, en el Cámbrico medio.

  • Henodus, el placodonte desdentado

    04/03/2011

    En el pasado ha existido un gran número de grupos diferentes de reptiles adaptados a la vida acuática; además de las tortugas y los cocodrilos, los más conocidos son los plesiosaurios y los ictiosaurios. Un grupo menos conocido es el de los placodontes o placodontos, llamados así por sus grandes dientes aplanados, con forma de placa, que cubrían todo el paladar. Hay un placodonte, catalogado como tal por diversos detalles de su anatomía, que carece sin embargo de los dientes característicos de sus parientes. Fue bautizado con el nombre de Henodus en 1936 por su descubridor, el paleontólogo alemán Friedrich von Huene.

  • Mammuthus primigenius, el mamut lanudo

    15/02/2011

    Cuenta una leyenda siberiana que habita en la tundra una especie de rata o topo gigantesco que excava galerías bajo el suelo helado y provoca los terremotos con sus movimientos. Cuando este animal sale a la superficie y se expone a la luz del día, muere. Su nombre, mamantu, significa, “el que vive bajo tierra”. Desde tiempo inmemorial, los nativos han encontrado sus restos congelados en la tundra, y han comerciado con el marfil de sus enormes colmillos. Pero no se trata de topos ni de ratas; son restos de mamuts lanudos, parientes de los elefantes que habitaron en el pasado en el frío norte.

  • Argentavis, el ave argentina magnífica

    31/01/2011

    Argentavis magnificens (“ave argentina magnífica”), un ave de unos siete metros de envergadura y tan alta como un hombre, vivió en la Pampa argentina a finales del Mioceno, hace entre 8 y 6 millones de años. Su envergadura duplica la del albatros, la mayor entre las aves vivientes; su peso, estimado en setenta u ochenta kilos, cuadruplicaba el de la avutarda común, el ave voladora más pesada existente.

  • La tortuga jirafa de Rodrigues

    20/01/2011

    Cuando los europeos llegaron a las islas Mascareñas, en el siglo XVI, cinco especies de tortugas gigantes habitaban en ellas. Las tortugas fueron presa fácil para los colonos y los marinos que recalaban en las islas. Una tortuga podía sobrevivir más de tres meses en un barco sin comer ni beber, y proporcionaba una gran cantidad de carne y grasa de excelente calidad. Además, los cerdos introducidos en las islas por el hombre devoraban sus huevos, y los gatos cazaban las crías. Los últimos ejemplares de estas tortugas desaparecieron en el siglo XIX.

  • Gogo, un arrecife en el desierto australiano

    13/12/2010

    Hace trescientos setenta y cinco millones de años, a mediados del periodo Devónico superior, Australia, la India, la Antártida, África y Sudamérica formaban el continente llamado Gondwana, situado en el hemisferio sur del planeta. En los mares ecuatoriales frente a la costa norte de este continente, en lo que hoy es el noroeste de Australia, se extendía a lo largo de cientos de kilómetros una barrera de arrecifes tropicales, bastante diferentes de los arrecifes actuales, con una rica fauna de peces e invertebrados.

  • Tyrannosaurus rex, el dinosaurio más popular

    26/11/2010

    Hace unos sesenta y cinco millones de años, a finales del periodo Cretácico, los dinosaurios se habían extendido por todo el mundo y estaban en pleno apogeo. En los exuberantes bosques subtropiales del oeste de América del Norte, manadas de dinosaurios herbívoros vagan entre helechos, cícadas y coníferas; desde pequeños bípedos corredores hasta enormes dinosaurios cuadrúpedos. Había una gran variedad de dinosaurios carnívoros de tamaño medio, pero el depredador más grande de la región es sin duda el tiranosaurio, un dinosaurio bípedo de hasta cuatro metros de altura y casi trece metros de longitud, que pesa algo menos de siete toneladas.

  • Smilodon populator, el tigre de dientes de sable sudamericano.

    09/11/2010

    Los tigres de dientes de sable del género Smilodon (“diente-cincel”) aparecieron hace unos dos millones y medio de años en América del Norte. El mayor félido de dientes de sable que conocemos es Smilodon populator, una criatura que podía pesar 500 kilos, armada con colmillos curvos y aserrados como cuchillos que podían alcanzar 30 centímetros de largo.

  • El águila gigante de Nueva Zelanda

    20/10/2010

    En 1871, en una excavación de huesos de moa en la ciénaga de Glenmark, en la región de Canterbury, en la isla Sur de Nueva Zelanda, aparecieron los restos de un águila enorme, desconocida para la ciencia. El águila de Haast es la mayor que conocemos, con un peso de quince kilos y una envergadura de hasta tres metros.

  • Simiosaurios en el mar de Tetis

    16/09/2010

    Desde finales de los años 70 del pasado siglo, se han descubierto en el norte de Italia los restos de tres especies de reptiles adaptados a la vida arborícola que vivieron durante el periodo Triásico, hace entre 250 y 200 millones de años, cuando la región era una zona costera salpicada de islas tropicales cubiertas de bosques. Estos reptiles, que han recibido los nombres de Drepanosaurus (“reptil-hoz”), Megalancosaurus (“reptil de largos brazos”) y Vallesaurus (“reptil de Valle”), forman un grupo de difícil clasificación, los simiosaurios o drepanosáuridos.

  • Aysheaia, el devorador de esponjas

    03/09/2010

    Aysheaia es el onicóforo más antiguo identificado con seguridad. Los onicóforos forman un grupo de animales invertebrados de cuerpo blando, con aspecto de oruga o ciempiés, que viven ambientes húmedos y oscuros de las regiones tropicales. Resulta sorprendente que, a pesar de que los onicóforos actuales son animales terrestres, y Aysheaia es un animal marino, su anatomía es prácticamente idéntica.

  • El megalodón, un gigante entre los tiburones

    13/07/2010

    El megalodón era un enorme tiburón carnívoro de más de dieciséis metros de longitud y cincuenta toneladas de peso, el mayor tiburón que ha surcado los mares de nuestro planeta. Apareció hace unos dieciséis millones de años, a mediados del periodo Mioceno. La cabeza del megalodón es ancha y abombada, con el hocico corto, y alberga unas mandíbulas de más de dos metros de anchura, con unos 276 dientes de cuatro tipos diferentes, repartidos en cinco filas.

  • La triste historia de la vaca marina de Steller.

    28/06/2010

    La vaca marina de Steller, un sirenio de entre seis y ocho metros de longitud y de ocho a diez toneladas de peso, fue descubierta por el naturalista alemán Georg Wilhelm Steller en 1741. Habitaba en las costas de las islas del Comandante, situadas en el suroeste del mar de Bering. Debido a su mansedumbre, y a la calidad de su carne y de su grasa, su descubrimiento fue su sentencia de muerte: Sólo veintisiete años después, en 1768, la vaca marina de Steller se había extinguido.

  • El oviraptor, un presunto ladrón de huevos

    08/06/2010

    En 1924 George Olsen descubrió el esqueleto parcial de una nueva especie de dinosaurio que había quedado sepultado junto a unos nidos por una tormenta de arena, se supuso que el animal había asaltado el nido para alimentarse de los huevos. El año siguiente, Henry Fairfield Osborn bautizó a la nueva especie con el nombre de oviraptor (“ladrón de huevos”). Pronto se descubrió que el apelativo de “ladrón de huevos” era inmerecido o, al menos prematuro.

  • Helicoplacus, la peonza marina

    27/05/2010

    En 1963, dos paleontólogos estadounidenses, J. Wyatt Durham, de la Universidad de Berkeley, y K.E. Caster, de la Universidad de Cincinnati, publicaron en la prestigiosa revista Nature la descripción de Helicoplacus, primer representante de una nueva clase de equinodermos fósiles, el grupo que incluye a las estrellas y erizos de mar. Helicoplacus vivió en el periodo Cámbrico Inferior, hace unos 530 millones de años. Era un animal de cuerpo fusiforme, de pocos centímetros de longitud, con forma de peonza o de gota invertida.

  • Los gigantes del mar amazónico.

    10/05/2010

    En 1992 se descubrió en Venezuela un caparazón de tortuga de la especie Stupendemys (“galápago asombroso”) de 3,3 metros de largo y 2,18 de ancho, lo que corresponde a un animal de 5,25 metros de longitud y seis toneladas de peso. Hace 10 millones de años, la región estaba ocupada por un mar interior poco profundo de aguas cálidas, llamado mar de Pebas, en cuyas aguas vivían gigantescas tortugas y una gran variedad de cocodrilos. Se han encontrado caparazones de tortuga con marcas de los dientes de Purussaurus, el mayor de los cocodrilos, uno de ellos, con una herida de 60 centímetros, muestra signos de cicatrización, lo que significa que la tortuga, a pesar de haber perdido una pata y la cola, sobrevivió.

  • Hatzegopteryx, el pterosaurio gigante.

    20/04/2010

    En 2002, los paleontólogos Eric Buffetaut, Dan Grigorescu y Zoltan Csiki publicaron el descubrimiento en Transilvania de una especie voladora gigante, Hatzegopteryx, que vivió hace 65 millones de años. Aunque sólo se han encontrado parte de un cráneo y de un húmero (y quizá un fragmento de fémur), del tamaño de los restos se ha estimado que Hatzegopteryx tenía unos doce metros de envergadura de alas. Era un animal cuadrúpedo, con un largo cuello y un enorme pico. Se alimentaba como una cigüeña, capturando pequeños dinosaurios y otras presas del suelo.

  • La cabra enana balear, un mamífero de sangre fría

    07/04/2010

    La cabra enana balear era un animal de sólo cincuenta centímetros de alzada y entre doce y quince kilos de peso que vivió en la isla de Mallorca. La cabeza, pequeña y con el hocico corto, recuerda a la del conejo, aunque estaba adornada con dos cuernos cortos y rectos, presentes en ambos sexos. Los ojos no estaban dirigidos hacia los lados, como en sus parientes actuales, sino hacia el frente. Tenía una joroba, sus patas eran cortas y una larga cola.

  • Dimetrodon, un reptil con vela

    20/03/2010

    Dimetrodon era un reptil más próximo a los mamíferos que a los reptiles actuales que vivió hace entre 280 y 265 millones de años en el supercontinente de Pangea. Su nombre significa “dientes de dos tamaños”. Era un gran depredador, de tres metros y medio de longitud y más de doscientos kilos de peso. Su característica más sobresaliente era una gran vela dorsal, con perfil de campana, que se alzaba sobre su espalda, desde el cuello hasta el arranque de la cola.

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